Tu gato necesita arañar

Un gato araña o rasca varias veces al día, quizá unas 3.000 a lo largo de su vida, para liberar estrés, marcar su territorio, y ejercitar sus músculos. Sigue leyendo

Fases de duelo tras la muerte del perro

Superación del duelo por la muerte del animal

1. Impotencia por no poder hacer nada por evitarlo. Esta es una de las sensaciones que produce mayor dolor, la amargura por tener que aceptar lo inevitable de la pérdida, incluso con el sufrimiento que ello supone. En esta etapa también es posible experimentar enfado, es decir, una especie de resistencia al hecho de que las cosas hayan sido de un modo y no de otro.

2. Tristeza por la pérdida de un ser especial con quien has compartido tantos momentos de tu vida, instantes buenos en los que visualizas cuánto ha aportado la compañía de este gran amigo, tu perro, a tu propia vida. Y de pronto, la muerte del perro supone la tristeza del adiós. Por tanto, en este tipo de situación también es posible experimentar un vacío emocional que produce una amargura interior, que se va calmando y aliviando gracias a la serenidad que aporta el paso de los días.

3. Echar de menos es una de las etapas inevitables del duelo. Es decir, se trata de la perspectiva de la añoranza que surge al comparar de un modo habitual el presente con el pasado. Pero además, la nostalgia también puede surgir como una evocación en el momento más inesperado. Por ejemplo, en ese instante en el que al llegar a casa la persona recuerda la bienvenida alegre de su perro.

4. Gratitud. Más allá de la tristeza, el duelo también te conecta con la gratitud de saber que esta tristeza de este momento es en realidad el reflejo por todo lo bonito que has vivido anteriormente, y entonces, sientes la gratitud de esos detalles.

5. Esperanza. La esperanza es el sentimiento que permanece en el duelo y que muestra la recuperación personal tras esa tristeza. Muchas personas afirman que no quieren volver a pasar por algo así cuando han perdido a su mascota y dicen que no volverán a tener un perro en casa. Sin embargo, es habitual cambiar de opinión y experimentar nuevamente la esperanza de tener a un nuevo amigo en casa. Las fases del duelo tras la muerte del perro son un reflejo del proceso personal y emocional que necesita vivir el protagonista para superar la pérdida por lo ocurrido. La muerte refleja la realidad de la pérdida. Y cuando eso ocurre, necesitas un tiempo para procesar las emociones, curar las heridas e integrar lo ocurrido en tu propia biografía. Si estás pasando por una situación de este tipo, ten paciencia.

Beneficios de las mascotas en la infancia

La decisión de que los niños tengan una mascota, principalmente que cuiden y creen un vínculo con un perro, tiene numerosos beneficios en el desarrollo de la personalidad de los más pequeños. Por ese motivo, es importante entender los alcances y beneficios que supone la presencia de un perro en la casa, aunque también sus riesgos.

En líneas generales, la presencia de una mascota en casa ayuda a mejorar la calidad general de las personas. Brindan equilibrio físico y mental, favorecen la recreación, reducen el estrés y la ansiedad y ayudan a combatir los estados depresión. En el caso puntual de los niños, tener un perro o una mascota ayuda a empezar a trazar algunas responsabilidades que pueden ir asumiendo a medida que crecen.

En función de la edad del niño, sus responsabilidades con la mascota pueden ir variando. Al principio, los niños serán los encargados de que el perro tenga agua limpia, alimento y también cepillarlos y jugar. Posteriormente pueden ir asumiendo la responsabilidad de sacarlo de paseo y llevarlo al veterinario, entre otras.

Estudios científicos sobre vínculos entre humanos y mascotas destacan que el primer vínculo que los niños asocian con la mascota es el del cuidado, seguido por el de jugar y alimentar. Esto sirve para estudiar y remarcar los valores y las responsabilidades que los más pequeños asocian con la idea de tener unas mascota en casa.

Vínculos interpresonales

Tener una mascota en la infancia también ha demostrado ser positivo para la adultez de las personas. Aquellas personas que de pequeñas tuvieron mascota, tienden a ser más receptivas y a gozar de mayor facilidad para las relaciones interpersonales. Esto se debe a la generación de empatía y sentimientos positivos que la relación con una mascota impulsa.

Las mascotas fomentan la alegría y ayudan a disipar y combatir la tristeza y el miedo. A través del trato con animales también aprendemos acerca de cómo relacionarnos con el otro, sus necesidades y nuestros propios límites. El alivio que genera la presencia de la mascota y la ayuda para lidiar con situaciones traumáticas también dan cuenta del beneficio de establecer, desde pequeños, una relación de vínculo con una mascota.

En otro estudio, los niños fueron consultados sobre los conceptos que más representan a las mascotas en sus vidas. La importancia del vínculo personal hace que, la respuesta más rápida, sea la del concepto de compañía y cuidado, porque son las mascotas a las que debemos cuidar y las que a su vez nos cuidan, y nos acompañan a cada paso.